El molesto y provocador troll

Un comentario espontáneo es aquel que se produce de una forma natural por un usuario para expresar decepción, una mala experiencia, disconformidad o crítica del producto o marca. Y los comentarios malintencionados son un deseo patente de dañar la reputación de la marca, a estos comentarios se les conocen como troll.

La percepción que tiene un usuario sobre una marca es uno de los mejores escaparates que puede tener. Pero, también, hay que tener en cuenta que una marca se expone tanto a buenas críticas como a las malas. Y es por ello, que un gestor debe tratar de evitar una crisis de reputación social en las redes, aunque no siempre es posible. Toda crisis suele empezar con un comentario negativo y lo que se tiene que averiguar para ofrecer una respuesta adecuada, es saber reconocer si el comentario es espontáneo o malintencionado.

Los tipos de troll del mundo online

Un troll es una o varias personas que sólo buscan provocar intencionadamente a los usuarios o lectores de una comunidad, creando controversia, provocando reacciones predecibles… y solo por el mero hecho de divertimento, interrumpir o provocar crisis de marca. Estos comentarios solo buscan dañar y socavar la imagen de una marca, su inicio no surge de una manera natural, sino de forma planificada y con ánimo de crear daño.

 La clasificación de Troll es muy diversa, aunque a veces parece una clasificación graciosa, son muy molestos:

  • El matón siempre amenaza al autor y a los comentaristas. Publica mensajes irrelevantes, molesta al resto de los usuarios para crear ruido.
  • El hacker siempre amenaza con hackear alguna cuenta con sus conocimientos informáticos.
  • El trol fan defiende a muerte a sus ídolos.
  • El vomitón es aquel que nunca entra en razones, simplemente pone insultos hacia el autor y los usuarios.
  • El payasete es uno de lo más inofensivos, se dedica a hacer mofa a todo aunque no tenga gracia.
  • El tiquismiquis es el que se dedica a buscar fallos, aunque no los haya. Está a la espera del más mínimo error para restregarlo por todas las redes sociales exagerándolo, lejos de ser una crítica constructiva.
  • El estratega tiene claro sus objetivos, además tiene el apoyo de usuarios con un gran nivel de penetración que son los encargados de propagar la crítica haciendo ruido en las redes.
  • El enlace siempre aprovecha para poner enlaces a otras páginas como páginas web porno…
  • El ladrón de identidad es suplantador de la identidad de otra persona intentando dañar su imagen. Está penado por ley.
  • El oportunista es aquel que aprovecha el trendeng topic para insultar, aunque no tenga que ver con el tema él incluirá el hashtag.

Prácticamente, en toda la web hay tantas clases de trolls como tipos de personalidades, es un reflejo de la sociedad sólo que en el panorama online. La única intencionalidad es hacer daño, llamar la atención y conseguir efímeros instantes de gloria. Por lo tanto, hay que saber diferenciar los trolls de los demás usuarios que tienen quejas fundamentadas y merecen toda la atención.

Entonces, ¿Qué se puede hacer ante un troll?

  • No entrar en su juego porque sino se conseguirá que se sienta importante y nunca va a entrar en razones.
  • Ignorarle, a veces la mejor defensa es no alimentar el ego «Don’t feed the troll«.
  • Eliminarlos de raíz no siempre es una buena opción porque puedes reavivar su ira y se demuestra que te importa su ataque.
  • También,  se puede recurrir a los aliados (los pilares de la comunidad) que actuarán en defensa.

En definitiva, Internet es una recopilación caótica de material, ya que está permitido un gran abanico de actividades que van desde lo decente a lo perverso. Por ello, es problemático aquellos comentarios con fines malintencionados que sólo buscan dañar, su inicio no surge de una manera natural, sino de forma planificada y con ánimo de crear daño. Y es por ello, que no debemos confundir un troll con un usuario novato, ingenuo o que básicamente no tiene nuestra misma opinión.

¿Alguna vez te has encontrado con algún troll? 

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